El sábado no tenía plan previsto, de hecho me veía tooooooodo el día solica en casa y sin ganas de cocinar. Drake me miró a los ojos y me hizo el gesto de remar con las patitas, en ese momento, el mono que tenía de ir a remar salió de mi cuerpo como un espiritu y me dijo: Vete a remar, pequeña. Me probé el bañador-pantalón estampado de flores que tengo desde hace un par de lustros y por fin las pobres gritaron ¡basta! ¡ve y comprate uno nuevo! Oye dicho y hecho.
Para cuando llegué al embalse de Tormos, por un camino por el que las cabras se estresan andando, tenía el sol justo encima de la cabeza. El perro asfisiao.
-Buenas tardes, ¿hay piraguas?
-Si.
-¿Se pueden alquilar?
-Si.
-¿Cuánto cuestan?
-20€ mediodia.
-Joder! Venga deme una. ¿Puedo llevar al perro?
-Si se atreve si.
(je je que gracioso, pienso para mis adentros)
-Pues entonces una de dos, por favor.
La, la, la un barquito de cascara de nueeeeez....Drake no quiere subir. Media hora en el embarcadero con el perro dando lacha. Sudo, ¡al agua patos!
Comienzo a remar, Drake se agobia y me sigue nadando. Aparco en una orilla y al final lo subo, ¿dónde? Encima mia, por supuesto! No se iba a poner en su sitio! Asi que los dos, uno encima del otro, nos ponemos a navegar embalse adentro. Para cuando me quiero dar cuenta he llegado a la pared de la presa. Uf que pánico! No puedo remar bien por el perro asi que le echo a su sitio y así terminamos el trayecto. Yo remando tan ricamente de cara al viento y el perro en su huekito tumbado mirando el horizonte!
Acabé como un salmonete y Drake se convirtió una bola de pelo gigante.
martes 29 de julio de 2008
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1 comentarios:
ESKE VAYA IDEAS DE BOMBERO LLEVARSE AL PERRO A REMAR, JAJAJA!
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